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El mar: una fuente alternativa de energía

marzo 13, 2017
Endesa_mar

Una de las energías renovables más desconocidas es la que se oculta en el mar. A día de hoy, las aguas oceánicas representan una gran fuente de energía casi sin explotar pero que, en los próximos años, podría llegar a convertirse en una de las principales fuentes energéticas en algunos lugares del planeta.

La energía del mar puede ser de dos tipos: undimotriz (cuando es generada por las olas) y mareomotriz (cuando es generada por las subidas y bajadas de las mareas). Esta energía está disponible para ser usada a lo largo de las costas de los continentes y a lo largo de las playas de los archipiélagos de todo el mundo. Pero, por el momento, todo parece indicar que su uso no se normalizará hasta dentro de un par de décadas debido a que la tecnología necesaria para aprovechar todo su potencial se encuentra todavía en desarrollo. Según los expertos, las energías undimotriz y mareomotriz se sitúan, a día de hoy, igual que la energía solar y la eólica hace unos 30 años aproximadamente.

Sin embargo, gracias a la tecnología, en las próximas décadas sí que será posible hacer uso de estos tipos de fuentes de energía limpias y renovables. Para ello, se han desarrollado diferentes dispositivos que están destinados a aprovechar el movimiento de las aguas marinas y que permitirán generar electricidad que dará suministro a la red pública.

Turbinas submarinas: Una de las opciones que existen para transformar el movimiento de las olas en electricidad consistiría en el uso de turbinas submarinas. Estas turbinas estarían conectadas a un cable que dirigiría la energía hasta la costa, donde sería dirigida a los diferentes puntos donde fuera necesaria.

Sistemas articulados: Esta otra opción consiste en situar un equipo que, a simple vista, podría parecer una serpiente marina formada por varias unidades independientes conectadas entre sí. Gracias al oleaje, el movimiento del conjunto permitiría que en el interior se moviera una turbina que generaría electricidad y que se transmitiría por un nuevo cable submarino hasta la costa.

Boyas eléctricas: Otra de las opciones que mejores perspectivas presentan son las boyas eléctricas. Son similares a las que ya existen en las costas pero, en este caso, gracias a un equipo interior, se aprovecharían las subidas y bajadas del agua para producir energía.

Junto a estos sistemas, también existen otros equipos que se instalan directamente en las costas y que permiten aprovechar las subidas y bajadas de las mareas para generar electricidad en las mismas playas. De esta forma, se reducen los costes que se derivan de la necesidad del uso de cableado submarino para transportar la electricidad.

El mar representa una de las fuentes de energía limpia que mayor potencial tiene todavía por descubrir. Es muy probable que, dentro de un par de décadas, podamos hablar de las energías undimotriz y mareomotriz con la misma naturalidad con la que hoy hablamos de las energías fotovoltaica o eólica.