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El Camino de Santiago más sostenible

julio 25, 2017
El Camino de Santiago, un ejemplo de sostenibilidad

Cada día nos encontramos con más propuestas sostenibles en todos los ámbitos de la vida diaria. Se trata de una realidad que, cada vez más, forma una parte importante de todos los elementos que forman parte de nuestro día a día, desde el hogar y el trabajo, a las vacaciones y el tiempo de ocio. Entre todas aquellas que nos podemos encontrar, una actividad que ha sido reconocida por su destacado valor en favor del respeto al medio ambiente ha sido el Camino de Santiago.

Una de las rutas de peregrinaje más renombradas en Europa, y un aliciente turístico de primer orden para nuestro país, es el Camino de Santiago. De todos sus atractivos de tipo artístico, histórico, cultural o religioso, nosotros queremos destacar otro relacionado con el medio ambiente: la ruta jacobea es también una ruta sostenible.

El Camino de Santiago fue declarado Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa en 1987, y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993. Desde aquellos primeros años la afluencia de peregrinos ha ido en aumento, contabilizándose en unas 3.000 personas en 1987, hasta llegar a más de 200.000 en 2014. No en vano, se trata de un recorrido que atrae a turistas de todo el mundo. Se calcula que, actualmente, más de la mitad de las personas que lo recorren anualmente son extranjeros, especialmente europeos y norteamericanos. .

El Camino de Santiago se presenta como un ejemplo de turismo sostenible, que combina el descubrimiento de la naturaleza en estado puro y el turismo cultural, donde destacan las construcciones de estilo románico y gótico del norte de España. Así mismo, constituye una oportunidad única para conocer a otros peregrinos, transformando el viaje en una experiencia sin igual, que va mucho más allá de unas vacaciones.

Ya se realice a pie o en bicicleta, el carácter sostenible del camino constituye un elemento adicional que sumar a las bondades de este viaje que, según lo que dicen quienes lo han completado, constituye una experiencia que te cambia la vida.

Numerosos albergues de peregrinos a lo largo de este camino cuentan con contenedores específicos de reciclaje, y diversas asociaciones de amigos y defensores del Camino de Santiago despliegan campañas de concienciación entre los peregrinos para mantener en buen estado las sendas y para no arrojar desperdicios al campo, al monte o los ríos.

Ecoembes, en colaboración con la Junta de Castilla y León, el Principado de Asturias y la Xunta de Galicia, ha puesto en marcha este verano su campaña «El Camino del Reciclaje«, a la que se han unido más de 300 albergues situados en estas tres comunidades autónomas.

Uno de los proyectos más recientes relacionados con la sostenibilidad es Life Stars +20, que utiliza el Camino de Santiago como plataforma de experimentación. Desarrollado por la Fundación San Valero y la Federación Española de Asociaciones del Amigos del Camino de Santiago, esta iniciativa presentó hace tres meses un decálogo para peregrinos sostenibles con estas 10 recomendaciones:

● No olvides recoger tus residuos y depositarlos al final de cada etapa en el contenedor correspondiente. Con este gesto contribuirás a limpiar el Camino y a reducir tu impacto.

● Un bote o botella de líquido te aliviará la sed en el momento oportuno. Antes de tirarlos, recuerda que vacíos pesan menos.

● El uso de aerosoles contribuye a disminuir la capa de ozono: antes de comprar uno, elige una alternativa.

● El camino que sigues está señalizado para que nadie se pierda: el exceso de indicaciones (mensajes, montoncitos de piedras) puede equivocar a los demás y provoca el impacto visual.

● La vegetación y los animales del entorno forman parte de tu camino: cuídalos. No olvides que las flores cortadas se marchitan.

● Lleva siempre a mano una bolsita para poder transportar los deshechos: restos de comida o bebida y también las toallitas o papeles higiénicos.

En el albergue:

● El agua es un bien escaso: procura cerrar el grifo mientras te enjabonas y cepillas los dientes. Si lavas a mano la ropa de la jornada, no olvides cerrar el grifo mientras la enjabonas.

● La cisterna del inodoro ha de quedar estanca tras la descarga. Por favor, avisa al hospitalero si notas que pierde agua.

● Disponer de electrodomésticos en el albergue facilita tu estancia. Su buen uso conlleva tener en cuenta que: si hay lavadora y quieres lavar tu ropa, invita a otros peregrinos a compartirla, utilizando siempre un ciclo corto y en frío. Aunque el albergue disponga de secadora, no siempre es necesario utilizarla: piensa en ello y decide. Si utilizas el frigorífico, asegúrate de cerrar bien la puerta. Si cocinas, piensa antes si se necesita todo el fuego y mantener la cazuela destapada; en caso contrario, baja el fuego y tapa bien la cazuela. Antes de poner en marcha el aire acondicionado o la calefacción si los hubiere, piensa si es necesario. (no menos de 26º el AC ni más de 21º la calefacción).

● Utiliza la luz sólo si es muy necesaria, piensa en el ahorro energético, pero también en el descanso de los demás peregrinos: una pequeña linterna (las hay sin pilas) puede ser suficiente para tu arreglo.