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BioLed y Rubén Costa, el futuro de las bombillas LED

febrero 16, 2018
Rubén Costa y BioLed, el futuro de la iluminación LED

Si ciertos animales como las medusas o algunas bacterias son capaces de producir luminiscencia, ¿podríamos aislar esas proteínas luminiscentes para nuestro uso y crear nuevas bombillas LED? Ese es el cometido de la investigación que lidera el valenciano Rubén Costa, un proyecto denominado BioLed que le ha valido ser reconocido por la revista del MIT (Massachusetts Institute of Technology) como uno de los innovadores menores de 35 años más importantes de Europa.

Él y su equipo consiguieron estabilizar proteínas en un medio acuoso hace un par de años, y sorprendentemente no han dejado de desprender luz. ¿Estamos viendo el futuro de las bombillas? Es muy probable.

Rubén Costa y su equipo de BioLed
Rubén Costa y su equipo de BioLed

Una tecnología que sería más barata que la actual, podría producirse en cualquier país debido a que no depende de determinadas materias primas escasas y que, además, no contamina cuando termina su vida útil.

Rubén Costa, que actualmente desarrolla sus investigaciones en el IMDEA madrileño, responde a nuestras preguntas sobre el proyecto BioLed:

¿Qué precio tendría en el mercado (previsiblemente) una bombilla LED con esta nueva tecnología?

La idea es reemplazar uno de los componentes que representa el 20-30 % del precio final del LED. Concretamente los fósforos inorgánicos se basan en tierras raras, que son escasas en la Tierra y que además está monopolizadas por un país. Se ha estimado que el precio de los recubrimientos en los que estamos trabajando es diez veces menor que los materiales utilizados actualmente.

¿Qué duración o vida útil podría tener?

Son estables durante años almacenándolas en condiciones ambientales y hasta varias semanas en prototipos de iluminación. Aún estamos mejorándolo bastante y aprendiendo de este nuevo concepto de estabilización de proteína.

Además, acabamos de descubrir que se autoregenera muy eficientemente. Es decir, la luz de casa se utiliza unas pocas horas antes de ir a dormir y mientras nosotros nos regeneramos en el sueño ellas también lo hacen. Esto aumenta mucho la vida útil del dispositivo.

¿Cuál consideras que sería su mejor aplicación?

En iluminación lo importante es la estabilidad con respecto al color y la eficiencia usando diferentes grados de potencia eléctrica. En este caso las proteínas luminiscentes tienen excelentes propiedades para pantallas de iluminación y para señalización. Además, su naturaleza biológica nos permite pensar en LED para implantes en fototerapia; una aplicación que todavía es uno de los grandes desafíos en el ámbito médico.