Zorbas, el medicán griego

septiembre 27, 2018

Situación verdaderamente anómala la que se va a vivir este fin de semana. La atención de todos los meteorólogos europeos está centrada en el Mediterráneo. Sus ordenadores no paran de revisar modelos y la mayoría se frota los ojos con lo que en ellos se insinúa; ni más ni menos que la aparición de un huracán al sur de Italia. Sí, así de claro. Sabéis que no soy yo precisamente amigo de estridencias ni salidas de tono, bastante lo hacen ya determinados medios. Pero realmente las características de lo que puede empezar a suceder a partir de mañana viernes no son habituales, y hay muy pocos precedentes. La palabra clave es medicán.

Los huracanes mediterráneos son una rara avis en el mundo de la meteorología. Haberlos háilos, desde luego, pero transcurren meses, incluso años, entre cada aparición. Incluso se acuñó el término Medicane, para definirlos, como contracción de Mediterranean Hurricane.

medicán

Un medicán es, en palabras de la Aemet, un ciclón mediterráneo con características tropicales: muy intenso, con una estructura simétrica y con un núcleo cálido profundo. Presenta un “ojo” central, y lleva asociado convección -tormentas- y vientos fuertes. Al contario que las borrascas atlánticas a las que estamos acostumbrados en nuestro país, la temperatura del aire de su corazón es cálida, en vez de fría, y su convección se produce por diferentes mecanismos.

Para los lectores más curiosos apuntaré someramente, y sin entrar en (demasiados) tecnicismos, las diferencias que hay entre un huracán y un medicán, siendo los dos de núcleo cálido. En todos los casos la gasolina que necesita el sistema proviene de la liberación de calor latente que se produce en los procesos convectivos, pero mientras que en los huracanes atlánticos esta convección ciclónica se produce por las diferencias de temperatura horizontal y el contacto entre diferentes masas de aire, en los medicanes el ingrediente principal es alta humedad en las capas medias y bajas de la atmósfera, vientos débiles en la columna atmosférica y por supuesto, aguas cálidas que alimenten el sistema, un componente común a los huracanes.

Otra diferencia es la altura que puede alcanzar cada sistema convectivo, limitada por la tropopausa. Es esta una capa atmosférica en donde la temperatura deja de bajar y se estabiliza para volver a calentarse. La tropopausa delimita el final de la troposfera, y se sitúa en unos 17 km en latitudes tropicales y en unos 8 ó 10 en latitudes medias (6 km en zonas polares). Los huracanes que se desarrollan en latitudes tropicales son, pues, más altos, más extensos verticalmente, que los medicanes.

Zorbas, el medicán griegoEstaríamos, por tanto, ante una tormenta tropical fuera de los trópicos, de un huracán como los que asolan Cuba, República Dominicana, Haití… pero en el Mediterráneo, en pleno Mar Jónico, al sur del Adriático. Su nombre: Zorbas. Las zonas más afectadas serían las costas del sur de Grecia y quizá las del este de Sicilia. España queda completamente al margen de esta situación.

Enrique Hernanz, jefe de meteorología de digitalmeteo, nos aclara la génesis y posible evolución del fenómeno: “Lo más parecido a un medicán que hemos tenido en nuestras latitudes –concretamente en Canarias- fue la tormenta tropical Delta, en 2005. Una descarga de aire frío estrangulada con formación de una DANA que, posteriormente y contra toda lógica, desarrolló un núcleo cálido a todos los niveles. En esta ocasión hay modelos como ARPEGE que nos plantan un huracán de Cat. 2 en pleno Mar Jónico, pero todo está por definir aún. Esperemos.”

Zorbas, el medicán griego

Si se cumplen los pronósticos, cosa que habrá que ver ya que modelizar estas situaciones no es fácil, las rachas de viento generadas podrían sobrepasar los 200 km/h, con vientos sostenidos (la media en 10 minutos) superiores a los 150 km/h. Esto es un huracán de categoría 1, llegando incluso a categoría 2. La lluvia acumulada causaría inundaciones, sin lugar a dudas, y el riesgo de daños a estructuras y personas sería muy alto, desde luego.

La meteorología, sin duda, siempre es protagonista.

Texto: Emilio Rey