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Los pilares de luz

febrero 21, 2019

Uno de los efectos visuales más espectaculares que nos trae el invierno – hablo del más crudo invierno, no el que padecemos este año en nuestras latitudes- son los pilares de luz. Son un tipo especial de halo que se produce cuando una fuente de luz interacciona con pequeños cristales de hielo que se encuentran en la atmósfera. Se crea entonces un efecto óptico tremendamente vistoso, una serie de columnas de luz que parten desde la fuente original (una farola, por ejemplo) hacia el cielo oscuro, cada uno con el color original de la luz origen. Mirad que maravilla:

Los pilares de luz

Los pilares de luz

Para que estos pilares de luz se formen hace falta que los pequeños cristales de hielo – recordemos que todos, incluidos los copos de nieve, son hexagonales- sean relativamente planos y se dispongan de una forma plana en la atmósfera por encima de la fuente lumínica. De esa forma la luz se refleja en ellos y va componiendo las fantásticas columnas o pilares. Podríamos decir que cada cristal se convierte en un micro espejo que ayuda a formar la columna junto a sus compañeros. Cuando la temperatura es realmente baja estos cristales pueden incluso llegar al nivel del suelo y ser grandes, y se forma entonces el rarísimo efecto llamado “polvo de diamante”, que una vez tuve la fortuna de observar y documentar en Saariselkä, Finlandia.

Las nubes más propensas a causar este efecto óptico con los cirrostratos, pues están compuestos principalmente por cristales de hielo. En condiciones invernales, con mucho frío en todas las capas atmosféricas y ausencia de vientos fuertes, estos cristales son capaces de disponerse de forma plana, lo que favorece la aparición de este efecto.

Los pilares de luz

En ocasiones, la fuente original de la luz es el mismo Sol, o La Luna, cuando están cerca del horizonte o incluso por debajo. Los rayos de luz que llegan desde ellos son muy horizontales, y pueden provocar también pilares, llamados pilares solareso lunares, en cada caso.

Al ser un fenómeno óptico, el pilar actúa como un arcoíris, en realidad depende del punto de vista del observador. No se encuentra físicamente allí, sino que cada punto de vista da como resultado un pilar diferente, igual que los mencionados arcos.

Otros efectos parecidos a los pilares de luz son los parhelios, los rayos crepusculares, los halos, los arcoíris de niebla (también pude fotografiar uno en Laponia), y los falsos amaneceres y atardeceres, pero estos los dejaremos para siguientes entradas.