Saltar al contenido

Die anhaltende Dürre (La pertinaz sequía)

noviembre 1, 2018

El final del verano suele coincidir con el peor momento en cuanto a nivel de agua embalsada se refiere. El mes de octubre es el mes de entrada en el otoño, y quedan atrás los secos meses de estío. Este año, sin embargo, nuestro país no ha sufrido la tradicional sequía. Tuvimos una primavera extremadamente húmeda -que afortunadamente llenó los embalses- al que ha seguido un verano muy húmedo, con muchas tormentas, algunas desgraciadamente muy destructivas.

Otros años, por estas fechas de final de octubre, los campos, ríos y embalses miraban al cielo en espera de las ansiadas lluvias. Pero no en este 2018. El año hidrológico terminó recientemente – comprende desde el 1 de octubre de 2017 al 30 de septiembre de 2018- con un buen balance. Resultó un 11% más húmedo de lo normal en el conjunto del país. Los embalses indican que nos encontramos en la media de los últimos 10 años a nivel nacional. Mejor que 2016 (que ya de por sí fue un año bastante bueno), y mucho mejor que 2017, un año muy seco.

Siendo así la situación en nuestro país, parece que les hemos pasado el problema a los alemanes. Die anhaltende Dürre, podrían decir, como titulo este post: la pertinaz sequía se vuelve alemana. La zona de Centroeuropa lleva sufriendo una alarmante sequía durante todo este año. Hay zonas en donde hasta prácticamente hace unos días no ha caído una gota desde el pasado mes de febrero. La DWD, el organismo oficial responsable de la meteorología alemana, indicaba que casi un 70% del país estaba en condiciones extremas, tras un verano con temperaturas extremas. Se sobrepasaron los 38ºC en algunas zonas. El pasado mes de septiembre por fin llegaron lluvias a zonas del sur del país. Pero al oeste, en la frontera con Francia, el río Rhin sigue sufriendo las consecuencias de la, esta vez sí, pertinaz sequía alemana.

Sequía alemana

En estas fechas de finales de octubre el río a su paso por Colonia lleva entre dos y tres metros de nivel, es su caudal normal. El pasado viernes 26 de octubre, sin embargo, el nivel del Rhin a su paso por Colonia bajó a 77 centímetros de altura, superando el anterior récord de 81 cm, alcanzado en 2003.

Además, estos niveles están provocando problemas en la navegabilidad del famoso río. Lo que causa problemas de distribución de combustible y materias primas, pues los grandes buques no pueden ir a plena carga. De hecho, el gobierno alemán ha tenido que tirar de reservas de petróleo para afrontar el problema.

Por si fuera poco, y como efecto secundario añadido, esta sequía está despertando bombas dormidas que residían en el lecho del Rhin desde hace más de 50 años.

¡Ninguna broma!