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La transformación digital de la meteorología

octubre 11, 2018

Las nuevas tecnologías en la meteorología pueden provocar grandes mejores en el sector, aunque difícilmente se podrá crear una línea de negocio a través de ello. En este post hablamos sobre la transformación digital del mundo meteorológico.

Vivimos tiempos de cambios, de disrupción. De hecho diría que llevamos viviéndolos desde hace prácticamente una década. Vivir en permanente cambio es la nueva manera de vivir, y la empresa o sector que no tenga clara esta realidad, lo va a pasar mal. El boom y consolidación de las redes sociales, de la sociedad interconectada, del tiempo real y la mejora constante de las comunicaciones, han impactado de forma relevante en numerosos ámbitos de nuestra sociedad. Y la meteorología no es menos. Por fin parece que la Inteligencia Artificial da sus primeros pasos firmes, y los algoritmos de Machine Learning, combinados con las ingentes cantidades de información que se generan diariamente, están presentes cada vez más en nuestro día a día. El Big Data y las nuevas tecnologías en la meteorología han llegado para quedarse, y ya nada será lo mismo. El reconocimiento de patrones es el nuevo rey.

Cada vez que buscas algo en Google o reservas un hotel en Booking, cada vez que compras en Amazon o te dejas llevar por un coche autónomo, cada vez que ves tu capítulo favorito de Netflix o usas Waze para llegar a tu destino. Hay máquinas que están tomando decisiones a través del aprendizaje. Cada vez que haces una de estas cosas, y cientos de cosas más, estás usando la tecnología digital más puntera. La transformación digital es muchas veces silenciosa, y la usamos sin apenas darnos cuenta. Pero es indudable de que se está desarrollando e integrando en nuestra sociedad y en el tejido empresarial a un ritmo imparable. No hay marcha atrás, y, si eres una empresa, cuanto antes comiences más ventaja tendrás sobre tu competencia.

Transformación digital y nuevas tecnologías en la meteorología

Esta semana se está desarrollando el Congreso TICTAC Tenerife, en las Islas Canarias, con el tema principal de la transformación digital de las empresas turísticas, y los organizadores me preguntaban hace unos días sobre el impacto de las nuevas tecnologías en la empresa que dirijo, digitalmeteo. Nuestros clientes han sido tradicionalmente empresas que necesitan conocer las previsiones meteorológicas para reaccionar ante posibles imprevistos, o para optimizar sus procesos: empresas de eventos, productoras, etc. También para ofrecer a su vez valor añadido a sus productos y servicios. El envío y recepción de estos pronósticos puede beneficiarse de forma evidente digitalizando los procesos e introduciendo las nuevas tecnologías en la meteorología. Pero realmente esto no es algo que provoque una mejora drástica o la creación de una nueva línea de negocio.

Sin embargo, la adopción de las nuevas tecnologías en la meteorología, que involucren la detección de patrones de comportamiento en función de la meteorología o la climatología -algo que puede ser realizado con técnicas y algoritmos que ofrece la Inteligencia Artificial- sí es verdaderamente relevante como nuevo insight para nuestros clientes, como nueva forma de localizar nichos de negocio. Y así lo venimos haciendo desde hace un par de años. Agencias de viaje, e-commerces, etc. cuyos productos se ven impactados por la temperie, grandes superficies incluso, son candidatas a recibir este tipo de informaciones, más estratégicas, más a medio o largo plazo, y pueden usar las nuevas tecnologías de la meteorología para mejorar sus propuestas.

La intrusión de las nuevas tecnologías en la meteorología también puede ayudar a proponer nuevos sistemas de alerta temprana en zonas propensas a desastres meteorológicos, como los huracanes o fenómenos adversos como el que desgraciadamente ha ocurrido esta semana en Baleares. Mediante análisis del Big Data se pueden establecer procedimientos de aviso mucho más optimizados que los actuales, que tengan en cuenta cientos de miles, millones de observaciones y que puedan al fin y al cabo salvar vidas y evitar enormes pérdidas económicas.

Texto: Emilio Rey.