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Revisa tu caldera antes de que llegue el frío

agosto 27, 2018
La importancia de revisar la caldera antes de que llegue el invierno

Puede que este no haya sido el verano más caluroso de cuantos recordemos y quizá por eso nos dé aún más pereza tener que pensar en la caldera y la calefacción. Sin embargo, y para que no cumplamos con el refrán de que solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, es buen momento para ir haciendo una puesta a punto.

Así, y con septiembre llamando a nuestras puertas, vamos a ponernos como deber, hacer una revisión de nuestra caldera antes de que llegue el frío.

La importancia de revisar la caldera antes de que llegue el invierno
La importancia de revisar la caldera antes de que llegue el invierno

Hay que tener en cuenta que en la mayoría de los hogares españoles existen instalaciones de gas canalizado o de gas envasado (butano, propano…) que, con la llegada del invierno y el encendido de las calefacciones, van a tener que estar a pleno rendimiento. Por eso, es necesario asegurarse de que han pasado las correspondientes revisiones e inspecciones y están al día.

Algo obligatorio

Además, debes saber que revisar la caldera para que un técnico certificado confirme que está en buen estado no es solo algo aconsejable: es obligatorio. Las de gas hay que revisarlas cada dos años como mínimo, mientras que la inspección completa de la instalación (incluyendo contador, tuberías y llaves) debe hacerse cada 5 años.

El propietario de la caldera es responsable de que la revisión se pase en plazo. Puede hacerla cualquier profesional autorizado, como los técnicos de Soluciones Integrales de Endesa. En algunos casos es incluso aconsejable contratar un servicio de mantenimiento: ellos son los que están pendientes de cuándo hay que realizar las revisiones y se encargan de avisarnos y concertar citas.

Certificado de la revisión

En estas inspecciones se revisa que el funcionamiento del equipo es correcto, asegurando su eficiencia energética, durabilidad y seguridad.

Una vez realizadas las revisiones, el inspector debe cumplimentar y entregar al usuario un certificado. Si se detecta alguna fuga u otra anomalía considerada principal, se interrumpe el suministro de gas y se precinta la instalación. El titular o el usuario deben corregir el fallo, a través de un instalador de gas o servicio técnico autorizado. Si se trata de una anomalía secundaria, el usuario tiene quince días naturales para solventarlo.