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Los emisores térmicos y sus utilidades en tu hogar

enero 18, 2017
Endesa_emisores_termicos

Cuando lo que buscamos es calentar zonas localizadas de nuestro hogar, como por ejemplo los dormitorios, una de las mejores opciones que tenemos a nuestra disposición son los emisores térmicos. Los emisores térmicos son equipos de calefacción que están fijados a la pared y que funcionan conectándose a la red eléctrica.

Su principal ventaja a la hora de aclimatar una habitación es que funcionan siguiendo el principio de inercia térmica. Los emisores térmicos son capaces de conservar el calor durante mucho más tiempo que los demás sistemas de calefacción eléctrica convencionales. Por ello, necesitan un 30% menos de energía, lo que supone un ahorro en el consumo.

Otra de las características más importantes que presentan los emisores térmicos es que son programables. Gracias a su termostato, se puede programar previamente a qué hora queremos que empiece a funcionar y a qué potencia. Esto permite que, cuando lleguemos a casa, la vivienda esté a la temperatura idónea sin necesidad de que la calefacción esté funcionando durante todo el día.

Además, se trata de un sistema de calefacción respetuoso con el medio ambiente. Al no tener que consumir ningún combustible, no genera residuos ni emisiones de CO2. Otra de las ventajas que presentan los emisores térmicos es que, a diferencia de otros sistemas calefactores, no necesitan revisiones periódicas.

Según el tipo de resistencia interna que presenten existen tres tipos:

  • Emisores térmicos de aluminio

Su principal característica es que el cuerpo interior que conserva el calor está hecho de aluminio. Están diseñados para transmitir el calor por conducción. Tienen la ventaja de que se calientan muy rápido. Sin embargo, tienen la gran desventaja de que ese calor dura poco tiempo, como mucho cinco horas. Además, entre todos los emisores térmicos que hay actualmente en el mercado, son con mucha diferencia los que más consumen. Por ello, el mercado se decanta cada vez más por otros modelos de tecnología más avanzada y eficiente.

  • Emisores térmicos de fluido

Los emisores térmicos de fluido se caracterizan porque la resistencia que conserva el calor es un líquido alojado en el interior del equipo. Estos sistemas consiguen que el calor se conserve mucho mejor. El calor circula por el interior del aparato gracias a la naturaleza líquida de la resistencia y se expulsa a la habitación de manera mucho más regular. Tardan un poco más en calentarse si los comparamos con los de cuerpo de aluminio. Sin embargo, también consiguen conservar el calor mucho más tiempo. Hasta ocho horas.

  • Emisores térmicos cerámicos

Se trata con diferencia de los emisores térmicos más eficientes que podemos encontrar actualmente en el mercado. En este caso, la resistencia interna está hecha de material cerámico sólido. Dispone de una gran conductividad y una inercia térmica muy elevada. Sin duda, son la mejor opción de emisor térmico si vamos a estar más de ocho horas en casa. La única desventaja que presentan es que son más lentos a la hora de alcanzar la temperatura máxima. Sin embargo, esto queda compensado por la elevada inercia térmica que presentan.

A la hora de escoger un emisor térmico, deberemos tener en cuenta nuestras necesidades particulares. El principal elemento que deberemos valorar es el tiempo que vayamos a utilizarlo. Así, si se trata de una estancia muy utilizada, lo mejor será optar por un emisor cerámico. Mientras que si el tiempo que vayamos a pasar en la habitación es sólo unas horas, lo mejor será decantarse por uno de los primeros.